LA PALABRA DE DIOS PARA HOY

LA PALABRA DIOS PARA HOY

15 de abril de 2018

MIEDO Y TEMOR

Mateo 8, 23-26
   Jesús subió a la barca, y sus discípulos lo acompañaron. En esto se desató sobre el lago una tormenta tan fuerte que las olas cubrían la barca. Pero Jesús se había dormido. Entonces sus discípulos fueron a despertarlo, diciéndole:
—¡Señor, sálvanos! ¡Nos estamos hundiendo!
   Él les contestó:
—¿Por qué tanto miedo? ¡Qué poca fe tienen ustedes!     

    Amados: Por tanto tiempo el miedo ha controlado la vida de tantos que se dicen seguir al Señor. Desde el principio que los hombres dejaron de comulgar con Dios, ha habido miedo y temor. Siempre hay miedo cuando no hay comunión con Dios. Desde el principio de la civilización ha habido temor. Cuando empezaba a azotar el viento me imagino que el ser humano temía; cuando se disparaban los rayos o empezaban a emitir ruidos criminales las bestias de la selva, yo me imagino que siempre había temor. No había comunión con Dios y por lo tanto existía el temor. 
     Pero ahora, en estos tiempos, tenemos medios para guarecernos, cobijarnos y protegernos de las bestias salvajes. No estamos viviendo en cavernas oscuras sino en hogares cómodos. Sabemos mucho y hemos logrado mucho en toda esta era. Estamos orgullosos, tal vez, de tantos adelantos técnicos, de tanta cultura y de tanta civilización. Pero de todas maneras así como el hombre siglos atrás, los hombres y mujeres también en esta sociedad y en este mundo están temblando de miedo.
     ¿Por qué? ¿Por qué tienen miedo? ¿Por qué son tan cobardes? ¿Por qué están atemorizados? Es lo que el Señor preguntaría hoy día: “¿por qué?” Parece que no hay razón para tener temor. El Señor mandó a un mensajero del cielo para anunciar la venida de un Salvador y desde entonces no debe de haber temor.
     Amados: Cuando el Señor envió a aquel mensajero a la doncella María, cuando envió el mensajero de los cielos para anunciar al Salvador, Dios le dio la oportunidad a aquel mensajero, para proclamar el Anuncio. ¿Ustedes recuerdan lo que dice La Palabra? ¿Recuerdas lo que dice La Palabra que le dijo el mensajero a María?: “No temas.” “No temas, no temas.” Ese fue el saludo. Las primeras palabras de aquel Anuncio de aquel mensajero fueron: “No temas.” “No temas.”
     Amados: Cuando uno empieza a permitir que Dios bregue con uno, el “no temas” es importante, porque Dios sabe que el peor enemigo de la vida es el temor. ¿Entiendes? El temor malo o mejor dicho, el temor pervertido. Porque hay un temor bueno. El Señor nos ha dado temor a nosotros para que no confiemos en nosotros mismos. Ese es un temor bueno. Solamente un tonto no tiene temor de esa índole. El temor es bueno, cuando es temor a Dios. Cuando tememos a nuestra propia capacidad y a nuestra propia suficiencia.
     El temor es bueno si asegura superación. Por ejemplo, el estudiante teme que se va a suspender y entonces estudia. El temor del Señor es el inicio de la sabiduría, dice el libro de los Proverbios. Ese temor es bueno porque ese temor se convierte en humildad, reverencia y en fe. Pero cuando el temor se vuelve un temor malo, se pervierte. Entonces, se convierte en un monstruo que paraliza y destruye la vida.  
    Amado, amada: No tengas temor. 


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