LA PALABRA DE DIOS PARA HOY

LA PALABRA DIOS PARA HOY

11 de marzo de 2018

EL DESIERTO Y LA LIBERTAD

Éxodo 3, 7-8  
   Eso fue lo que dijo Yahweh: ”Bien vista tengo Yo la aflicción de mi pueblo en Egipto. Y he escuchado el grito, el dolor, el clamor que le arrancan sus capataces; pues ya conozco sus sufrimientos. Pero Yo he bajado para librarle de la mano de los egipcios y para subirle de esta tierra a una tierra buena y espaciosa; a una tierra que mana leche y miel.”

  Amados: El Pueblo Hebreo caminó durante cuarenta años por el desierto antes de llegar a la tierra prometida. El Señor nos ha hablado que es en el desierto (desierto espiritual) que suceden las cosas grandes y maravillosas de Dios. Es en el desierto donde la presencia del Señor se hace palpable y poderosa. Pero, cuarenta años estuvo este pueblo caminando por el desierto. ¿Saben lo que es cuarenta años por el desierto? Sacados de la esclavitud, caminando cuarenta años por el desierto porque, no es que el Señor los sacó de la esclavitud e inmediatamente los llevó a la libertad. ¡No! La libertad y la santidad, por decirlo así, son cuarenta años caminando en el desierto. La libertad y la santidad, como todo trabajo, toda tarea de libertad, liberación y santificación, es siempre larga, cansada y fatigosa. Es fatigoso eso de caminar por el desierto. Pero, cuarenta años estuvo aquel pueblo caminando hacia la tierra prometida. Ellos no fueron libres al ser sacados de Egipto. Algunas veces nos equivocamos y pensamos que sí. Es que Egipto es el obstáculo para empezar a caminar hacia la libertad. Egipto no es la esclavitud. Egipto no es símbolo de esclavitud.  Egipto es símbolo del obstáculo que impide empezar a caminar hacia la libertad. Eso hemos de entenderlo. Algunos se creen que sacados de Egipto ya son libres. No. Es más, salir de Egipto, es quitársele a uno de encima, la excusa de no poder ser libre. Al salir de Egipto es que Dios le quita de encima a uno, cualquier argumento, excusa o justificación de no poder ser libre. Porque Egipto es algo externo. Egipto es la esclavitud que viene del exterior. Egipto es todo aquello que viene del poder del mal y del mundo. Una vez que el Señor le saca a uno de Egipto se encuentra uno con uno mismo. El Señor te sacó de Egipto, pero ahora tiene que sacar a Egipto de dentro de ti. Muchas veces el Señor saca a uno de Egipto y ya nos declaramos libres, santos y perfectos.

     Amados: Un hombre o una mujer, lo mismo que un pueblo no acaba nunca de ser libre si se detiene en el caminar y nunca va a llegar a la santidad y a la libertad, nunca. Porque la esclavitud más que una condición social es una actitud de espíritu. La esclavitud no está fuera de uno, está dentro de uno. Y en el caminar, el propósito del Señor, al sacarlos de Egipto, al quitarlos de las garras del Faraón era ponerlos en camino hacia la libertad; pero no les concedió la libertad inmediatamente, no. La libertad y la santidad es un don de Dios, que viene después de caminar cuarenta años por el desierto. ¿Entiendes? Y los israelitas en el desierto… el desierto es el lugar en donde se camina para conseguir la libertad. Pero los israelitas en el desierto tenían que adquirir precisamente la mentalidad de pueblo libre, teniendo una actitud siempre de espíritu, una actitud de esfuerzo constante para esa libertad que les regalaba Yahweh.

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