LA PALABRA DE DIOS PARA HOY

LA PALABRA DIOS PARA HOY

17 de agosto de 2017

ÁNGEL Y HERALDO



ÁNGEL Y HERALDO
Proverbios 31, 10-31
      ¡Qué difícil es hallar una mujer extraordinaria! ¡Hallarla es como encontrarse una joya más que preciosa!
      Quien se casa con ella puede darle toda su confianza; nunca nada le falta.
      Ella siente que todo le sale bien; nunca nada le sale mal.
Adquiere lana y lino, sus manos trabajan a gusto.
        Es como nave mercante que importa el grano de lejos y como dé lugar hay siempre comida sobre su mesa.
      Se levanta muy temprano, y da de comer a sus hijos y asigna tareas a quienes están a su derredor.
      Calcula el precio de un campo y con sus ahorros lo compra. Con el sudor de sus manos planta una viña y en ella trabaja de sol a sol.
      Se ciñe la cintura con firmeza y despliega la fuerza de sus brazos.
      Cuida de que todo marche bien en su familia cueste lo que le cueste y aún de noche no se apaga su lámpara.
        Con sus propias manos hace hilados y tejidos. Extiende la mano hacia el uso y sostiene con la palma la rueca.
      Siempre les tiende la mano a los pobres y necesitados.
      No teme por su familia cuando hace frío, pues mantiene a los suyos bien abrigados.
      Ella misma hace sus colchas, y viste a sus hijos con lo mejor que tiene. Ella se viste hermosa y sencilla.
      Su esposo es bien conocido en la ciudad, y ella se asegura que a él se le cuente entre los más respetados del país.
      Teje sábanas y las vende o las regala. Provee de  cinturones a quienes los quieran comprar.
      Se reviste de fuerza y dignidad, y el día de mañana no le preocupa; al contrario sonríe ante el día de mañana.
      Habla siempre con sabiduría, y da con amor sus enseñanzas. 
      Está atenta a la marcha de su casa, y jamás come lo que no ha ganado.
      Sus hijos se levantan para felicitarla; su marido proclama su alabanza. Sus hijos y su esposo proclaman:
    «¡Mujeres buenas hay muchas, pero tú eres la mejor de todas!»
      Así que los encantos son una mentira, la belleza no es más que ilusión, pero la mujer que honra al Señor es digna de alabanza.
   ¡Alábenla ante todo el pueblo! ¡Denle crédito por todo lo que ha hecho!


AARÓN, HULDA, JUAN, FRANKIE DONDE QUIERA QUE ESTÉS, NIETOS, BISNIETOS, PUEBLO QUE AMA A LA HIJA AIDA CON SUBLIME AMOR:
Aida, hija Aida, Aidita, Nena, Sra o Srta Universo: Así la llamaba yo a ella. Ángel, Heraldo la estará llamando el Señor.
En estos momentos, mientras doy el Anuncio en nombre del Señor, sentimos dolor intenso e inmenso. Hemos perdido lo que ha ganado el Señor. Y porque la hemos perdido nuestras vidas nunca serán lo que eran cuando Aida, hija Aida, Aidita, Nena nos acompañaba en esta existencia. Lo que la gente llama “muerte” nos muele hasta los huesos, cancela nuestras agendas, revuelca nuestros planes y nos taladra con un dolor que se empeña en nunca alejarse. Llegó el momento de amurriarse, el momento de la congoja excepto para aquellos que aunque se amurrien y se acongojen poseen LA FE de que la muerte NO es el final, que poseen LA FE de que más allá del sepelio y del sepulcro NOS ESPERA un NUEVO CUERPO, UNA VIDA NUEVA y ETERNA, ¡GLORIA AL SEÑOR RESUCITADO!
La tristeza, el dolor, las lágrimas pueden ser saludables o dañinos, buenos o malos. Todo depende de LA FE del o de los afectados. Por tanto, es preciso – como bien afirma el apóstol Pablo – que NO DOLAMOS como quienes NO TIENEN FE: 1 Tesalonicenses 4, 13-14: “Acerca de los que han transitado de esta existencia, quiero no sigan en la ignorancia para que no se aflijan como los demás que NO esperan. Pues, si creemos que Jesús murió y resucitó, lo mismo Dios, por medio de Jesús Cristo, llevará a los que parten de esta existencia a estar con Él.”
Nos ha llegado el dolor; aún dolemos por la ausencia de mami, de abuela, de bisabuela, de mi hija, de mi Aidita, de mi Nena PERO con LA FE en el Señor, LA FE en “como Él es”, LA FE en SU PODER y SU AMOR, tomemos la resolución de fortalecer nuestra FE en el ÚNICO DIOS VERDADERO mientras vivimos con nuestro dolor y atravesar a fuerza de trabajo nuestro congoja día a día sin echarnos encima el peso todo de nuestro dolor.
¿Cómo afrontar el tránsito a LA OTRA ORILLA de quien tocó nuestras vidas de modo permanente y quien, con su vida, hizo que el Señor nuestro Dios se volviera ALGUIEN MÁS REAL, MÁS PALPABLE, MÁS VERDADERO Y TANGIBLE? Lo digo por experiencia propia. ¡De ahí mi llamarle Aidita, hija, Nena!
Yo NO esperaba que – a pesar de sus 95 años y con su mente clarísima – yo NO esperaba que se nos fuera tan pronto, NI tú, Aarón, y menos tú, Hulda. Yo no esperaba que se nos fuera tan pronto. ¡Tampoco tú, Johnny! Y, tú, PUEBLITO MÍO y de ella, que la visitabas y la engreías todos los días visitándola y tú, ANA, hija amada, que fuiste como una hija quien te desviviste por ella.
Ciertamente, ¡NO LO ESPERÁBAMOS! Yo pensaba llamarla como cada dos semanas lo hacía, ¡este DOMINGO pero, como el Domingo quiere decir EL DÍA DEL SEÑOR, EL SEÑOR SE ME ADELANTÓ Y LA LLAMÓ!
Por cierto, aunque yo no creo que los  sueños tienen que ver absolutamente nada con revelaciones  ni ocho cuartos, el viernes, sábado y domingo mis sueños eran con mi mamá y la hija Aida. ¡IGNORO SI EL SEÑOR ME ESTABA PREPARANDO PARA LO QUE – SIN SABERLO YO – IBA A ACONTECER!
Ah, y tengo que decirles a ustedes dos, AARÓN y HULDA: Su mamá los amaba con locura; veía luces cuando hablaba de ustedes. Estaba tan orgullosa de ustedes dos, de Javier y “Bambi” [disculpa pero “YOU JUST CAN’T TEACH NEW TRICKS TO AN OLD HORSE”]; amaba tanto a sus bisnietos y a su bisnieta Sisa, “Anna, she loved Sisa, the blessed in the midst of all the other males”, she used to say, bendita entre todos los varones.
La hija, la Nena, Titi Aida, la Señorita Universo [como, a veces, le llamábamos] tenía una inteligencia no común, una claridad mental extraordinaria, una fortaleza sin par. De las cinco [5] hijas mujeres en el hogar, en quien ÚNICAMENTE mi papá confiaba era en ella, en Aida. Por eso, cuando mis papás querían que se hiciera algo BIEN HECHO, siempre recurrían a ella. La carga del hogar sobrecaía en sus hombros.
Son pocos los que saben CUÁNTO ELLA SUFRIÓ a partir de casarse. Un día – de esos hace muchos años atrás – un día me mandó a buscar con un grito desesperado y me dijo, como si se estuviese volviendo loca, “¡Padre, yo me arrepentí de haberme casado pero, tú me has enseñado que ¡para los que aman al Señor todo redunda en bien porque si no me hubiera casado, NO tendría a los dos hijos tan preciosos que tengo!”
Aarón y Hulda: Ustedes saben lo mucho que ustedes dos, también, sufrieron. No tenían con qué viajar a la escuela, a la Universidad. Menos mal que su mamá sabía sacrificarse por ustedes y si tenía que sacarse el pan de la boca para que ustedes no sufrieran hambre, lo hacía sin chistar.
También ayudaba el que Tío Juan – disimuladamente y conociendo la situación – iba a tomar café que le preparaba la hija Aida y le dejaba – para ustedes dos: Aarón y Hulda – algún dinerito para la transportación.
El primer juego de comedor que existió en el hogar  de ustedes fue uno que Lily, la mamá de la hija Aida, le regaló y los primeros muebles de sala que valiesen la pena, yo se los regalé.
Ella se daba a los demás siempre. En Villa Blanca, cualquiera hubiera dicho que era una sirvienta pues le hacía favores a los vecinos caminando desde su hogar en Villa Blanca hasta el pueblo de Caguas llevándole unas cartas a Fulana, comprándole un artículo a Mengana y ella, feliz de poder ayudar, se ponía unos zapatos “tennis”, unos “champions” y vestida con sencillez gustaba de ser niña de mandados.
En los años 1973 o ’74, cuando los momentos para Gloria del Señor se celebraban cerca del teatro Lido, yo me sorprendí diciendo públicamente: “¡Aida tiene una misión importante en este Pueblo!”
Ella estuvo apoyándome a mí SIEMPRE y yo a ella.
Se inquiete alguien entre todos ustedes o  no, debo decir que, aunque ella amaba a todos, hay tres personas a quienes ella amó de forma singular: A TI, AARÓN, A TI, HULDA y A MÍ. ¡DIGAN LO QUE DIGAN ES ASÍ. Y, el AMOR A MÍ, NO ERA COMO HERMANO, SINO COMO PADRE, COMO HOMBRE DE DIOS. Se parecía a nuestra madre quien me dijo antes de irse con el Señor: “¿Sabes por qué, siendo yo tu mamá, te llamo “PADRE? ¡Porque tú me llevaste a conocer al Señor!”
El 30 de mayo de 1981 se bautizó. Unos días antes, los hijos la encontraron sentada debajo de una de las palmeras frente a la que se llamaba LA PEQUEÑA JERICÓ – donde yo antes vivía – y la encontraron sentada, ojos cerrados, manos juntas como quien está orando después de haber tenido una experiencia íntima con el Señor y vino tan sólo para pedir, por favor, SER BAUTIZADA. Unos días después – el 30 de mayo de 1981, como ya les mencioné – se bautizó en la playa-mar de Arroyo.
En marzo de 1988 se mudó a Borinquen y comenzó su vida de nómada de casa en casa. En todas tuvo experiencias muy hermosas, en la de los hijos Timo y Celín, por ejemplo, excepto en una casa, en un hogar, el de Pepito y Mency. La trataron muy mal. Fue en ese momento cuando, con la sabiduría que me ha dado el Señor, YO LE OFRECÍ LA CASA DEL LIRIO, casa, por cierto, que nunca consideré mía aun cuando la hija María Susana me la había dejado en herencia.
AARÓN, HULDA, JUAN, FRANKIE DONDE QUIERA QUE ESTÉS, NIETOS, BISNIETOS, PUEBLO QUE AMA A LA HIJA AIDA CON SUBLIME AMOR:
Ella quiere que tú, Aarón y que tú, Hulda sepan que su mamá les ama indeciblemente.
Ella quiere, también, que sus nietos y bisnietos y bisnieta sepan que el amor de ella para ustedes no tiene fin.
Ella, también, quiere que tú Javier cuides a Jocelyn y a los muchachos y que tú, Joselyn, cuides a tu esposo, Javier y a tus muchachos.
She, also, wants you, Bambi, to cherish your wife, Anna, and your sweet daughter, Sisa and that you, Anna, devote yourself to your husband, Bambi, and to your lovely daughter, Sisa.
Ella, por igual, quiere que ustedes, el PUEBLO que la hizo feliz en el Señor, sepa que no tiene con qué pagar tanto amor como le dieron.
Ya, a ella, NADA LE DUELE, que ya puede caminar, que está como para correr en las próximas Olimpiadas, que está COMO COCO, que está NO como en la GLORIA sino que está EN LA GLORIA; que tiene un NUEVO CUERPO; que NO necesita ya silla de ruedas sino que más bien está sentada sobre un pequeño trono de luz al lado de Jesús Cristo que esta en SU AUGUSTO TRONO; que tiene las piernas hermosas como los Bonilla; que tiene NOVIO y se llama JESÚS, EL CRISTO.
De parte de la hija Aida, de parte de mi Nena, de parte de su mama, abuela y bisabuela amada, de parte de la hermana de ustedes en este SU PUEBLO AMADO, necesito decirles también que:
Ella tiene una mansión de casa, infinitamente más hermosa que la Casa del Lirio, una casa no construida por mano de hombre sino que se la tenía reservada EL NOVIO POR EXCELENCIA: JESÚS.
De parte de la hija Aida, de parte de mi Nena, de parte de su mama, abuela y bisabuela amada, de parte de la hermana de ustedes en este SU PUEBLO AMADO, necesito decirles también que:
La GLORIA ES UN LUGAR QUE ELLA  NO SABE DESCRIBIR PERO QUE, EN ÉL, SE SIENTE EN CASA y QUE NADIE SE LO VA A QUITAR; que NO está sola con Jesús, SU NOVIO, porque hay otros con ella que han sido fieles al NOVIO, JESÚS CRISTO. Ella, Aida, mi NENA, quiere y necesita que TODOS USTEDES sepan eso.
De parte de la hija Aida, de parte de mi Nena, de parte su mama, abuela y bisabuela amada, de parte de la hermana de ustedes en este SU PUEBLO AMADO, necesito decirles también que:
Ella, hija y NENA mía, quiere que tú, Aarón cuides a Hulda y a Elizabeth y que tú, Hulda, cuides a Aarón.
Ella, hija y NENA mía, quiere que sus hermanos y hermanas en este EL PUEBLO DEL SEÑOR EN MÍ, SE AMEN UNOS A OTROS, QUE NO HAYA DISCORDIAS, QUE SE PERDONEN.
HIJOS DE MI LLAMADA Y DE TODA MI VIDA: ¡EN LA GLORIA DEL SEÑOR TENEMOS OTRO ÁNGEL, OTRA ESTRELLA Y ESE ÁNGEL Y ESA ESTRELLA ESTÁ DÁNDOLE GLORIA AL NOVIO: JESÚS CRISTO A LA VEZ QUE LE ESTÁ PIDIENDO QUE MI PUEBLO Y YO, ALELUYA, SEAMOS MÁS SANTOS Y MÁS ENTREGADOS  CADA DÍA!


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