Número 6, 22
El Señor se dirigió a Moisés y le dijo: "Diles a Aarón y a sus hijos que cuando bendigan a los israelitas lo hagan de esta manera: 'Que el Señor te bendiga y te proteja; que el Señor te mire con agrado y te muestre su bondad; que el Señor te mire con amor y te conceda la paz.' "Así ellos pronunciarán Mi nombre sobre los israelitas, y yo los bendeciré."
El Señor se dirigió a Moisés y le dijo: "Diles a Aarón y a sus hijos que cuando bendigan a los israelitas lo hagan de esta manera: 'Que el Señor te bendiga y te proteja; que el Señor te mire con agrado y te muestre su bondad; que el Señor te mire con amor y te conceda la paz.' "Así ellos pronunciarán Mi nombre sobre los israelitas, y yo los bendeciré."
Amados: Vivir constantemente cobijados por la bendición y dentro de la bendición del Señor nuestro Dios, significa que vivamos la vida teniendo al Norte, al Sur, al Este y Oeste de nosotros al Señor, que tengas al Norte, al Sur, al Este y Oeste de ti LOS VALORES ETERNOS.
Fuimos llamados por el Señor, por lo eterno para vivir de una manera diferente, para vivir de cara a LO ETERNO. De manera que porque nuestra vida – un día – tomó ese rumbo eterno, tenemos que vivirla con nuestros ojos y nuestra mirada siempre en la meta. La meta es Jesús Cristo. Tienes que vivir la vida con tu corazón fijo en la llamada que un día recibiste de parte de Dios. Esa llamada te la hizo Dios Padre en Su Hijo: Jesús Cristo. Tienes que vivir la vida con tu voluntad empeñada en el premio que, por cierto, se llama Jesús Cristo.
Cuando vives de esa manera, hay algo que en ti está diciéndote: "¡Cuánta bendición ha llegado hasta mí, pero lo mejor está por venir¡" Cuando vivimos de esa manera, todo plan en nuestra vida tiene finalidad, todo caminar tiene esperanza y toda nuestra vida adquiere sentido y significado.
Juan 6, 66-68
66 Desde entonces, muchos de los que habían seguido a Jesús lo dejaron, y ya no andaban con él. 67 Jesús les preguntó a los doce discípulos:
-¿También ustedes quieren irse?
68 Simón Pedro le contestó:
-Señor, ¿a quién podemos ir? Tus palabras son palabras de vida eterna. 69 Nosotros ya hemos creído, y sabemos que tú eres el Santo de Dios.