LA PALABRA DE DIOS PARA HOY

LA PALABRA DIOS PARA HOY

28 de enero de 2015

LA ALBERCA

Juan 5, 1-2

Después de esto, celebraban los judíos una fiesta y Jesús subió a Jerusalém. En Jerusalem, junto a la puerta de los Rebaños, había un estanque llamado Betesda que tenía cinco pórticos. 


Amados: El lugar del maravilloso acontecimiento es un estanque, una piscina, un baño [Xolümbezra], una alberca dividida por la mitad, de modo que se forman CINCO [5] series de soportales, de portales, de pórticos que acogen numerosos enfermos afligidos con un sinnúmero de enfermedades y dolencias y quienes, por los CINCO [5] portales, pueden cruzar de una mitad de la piscina a otra. Las dimensiones de la alberca, de la piscina eran aproximadamente de NOVENTA y UN [91] metros de largo [300 pies] por TREINTA y SEIS [36] metros de ancho [120 pies].

Por lo que nos sugiere el Evangelio de Juan 5, verso 4 que leímos y por los descubrimientos arqueológicos de HACE POCO, nos consta que este estanque, que esta piscina, que esta alberca dependía de una fuente intermitente que echaba, de vez en cuando, unos chorros de agua. El pueblo Judío desconocía lo que ahora hemos descubierto y, por tanto, atribuía esta actividad de pequeños chorros intermitentes a alguna "intervención sobrenatural". ¡NO ERA ASÍ! En tiempos de Jesús, la procedencia, el origen, la fuente del agua NO era conocida. Lo hemos descubierto recientemente por las excavaciones que se han hecho. En efecto, también nos consta que el  estanque, la  alberca se encontraba cerca de una de las puertas de la ciudad de Jerusalem, que le llaman la Puerta de los Rebaños. 

La creencia supersticiosa de los judíos se alentaba y, lamentablemente, aumentaba por la errónea aplicación de unos versos, por cierto, muy hermosos del profeta Isaías 35, 5-7 que, de hecho y ciertamente, apuntaban y aplicaban al Mesías y Señor JESÚS y NO al estanque de BETESDA: "Entonces se despegarán los ojos del ciego y los oídos del sordo se abrirán. Saltará como ciervo el cojo y la lengua del mudo cantará. Porque ha brotado agua en la tierra seca y manantiales en el desierto. El páramo, el terreno yermo, se convertirá en estanque, lo reseco en manantial." ¡Pero, esos versos se referían y se refieren a JESÚS EL SEÑOR!

Los judíos – quienes eran  en extremo supersticiosos – imputaban virtud medicinal, terapéutica a las aguas del estanque y la superstición atraía a enfermos de toda condición, de todo tipo, de toda índole al estilo como acontece en muchos lugares de nuestras Américas y del extranjero donde la superstición ha construido santuarios, grutas, templos, catedrales en donde se corre la voz de que las "aguas del lugar" son milagrosas o sanan todo tipo de enfermedades y dolencias. ¡ESO DISTA MUCHO DE SER VERDAD!  


24 de enero de 2015

LOS LÁZAROS

Juan 12, 1

  "Seis días antes de la Pascua, Jesús fue a Bethania, donde vivía Lázaro a quien Jesús había resucitado. 


Amados: Quien se propone cometer un crimen, por ejemplo, el crimen de homicidio, lo delibera, lo calcula y, sobre todo, somete, a un plan detallado, su desarrollo. Al planificarlo, se asegura que – una vez perpetrado, una vez cometido el crimen – NO QUEDEN huellas ni vestigios que se puedan alegar como "TESTIGOS  EN CONTRA".

¡LÁZARO RESUCITADO sería un "TESTIGO EN CONTRA" de los que se proponían matar a Jesús y EL ANUNCIO! El solo hecho de que LÁZARO, el Resucitado, llegó a ser un ANUNCIO y MILAGRO ambulantes, eso mismo lo colocó en peligro mortal. LÁZARO se había convertido en una atracción y en TESTIGO y HERALDO RESUCITADO del PODER de JESÚS; se había vuelto MULTIPLICADOR de discípulos y seguidores de su Señor Jesús Cristo.

La RELIGIÓN mataría a Jesús y, entre las huellas y vestigios que LA RELIGIÓN debía hacer desaparecer, estaba LÁZARO, el Resucitado de entre los muertos. Era preciso matar NO SÓLO al HACEDOR DEL MILAGRO, a JESÚS, sino, también, al MILAGRO, LÁZARO. Era preciso matar NO SÓLO al ANUNCIO, JESÚS  sino, también, al ANUNCIADO, LÁZARO. LÁZARO, al difundir y afianzar la popularidad de Jesús, se vuelve sujeto peligroso y, aleluya, comparte el peligro con Jesús. LÁZARO, EL RESUCITADO, se volvió TESTIGO osado de SU SEÑOR, Juan 12, 10-11:Por esta razón, los jefes de los sacerdotes decidieron matar también a Lázaro porque, POR CAUSA DE LÁZARO, muchos judíos se estaban separando de ellos para seguir a Jesús." 

SÓLO LOS RESUCITADOS pueden ser TESTIGOS ACEPTABLES y EFICACES de JESÚS CRISTO. Es más, el autor inspirado de Juan, en su santa e inspirada ironía, ANUNCIA que quienes reciben de Jesús, el Cristo, VIDA VERDADERA, corremos peligro de que "NOS  QUITEN LA VIDA". Pero, ¿y qué? Acaso no nos dice Jesús en Lucas 12, 4: "No teman a los que matan el cuerpo y después no pueden hacer nada más." Y, como bien sabía LÁZARO, quienes se propongan, aleluya, matar nuestra "vida corporal" tan sólo eso podrán pues ¡NO LOGRARÁN QUITARNOS LA VIDA que nos llegó del Salvador y Señor Jesús Cristo! 

¡El Pueblo de Dios – nosotros – la EKKLESÍA tendría que estar ardiendo con LÁZAROS! Los "LÁZAROS" viven NO SÓLO dando al Señor LA GLORIA sino ARRASTRANDO A OTROS con su testimonio de VIDA RESUCITADA.

21 de enero de 2015

VIVIR NUEVO

1 Pedro 1, 23

"…Pues ustedes han sido regenerados, no de semilla corruptible, sino por LA PALABRA incorruptible y permanente del Dios vivo. 

 

 Amados: En otras palabras y parafraseándolo, el Espíritu Santo nos recuerda en:

1 Pedro 1, 23 que "El Señor Dios ha querido obrar en ustedes [en cada uno de nosotros] un "VIVIR NUEVO". Es exactamente – dice el autor inspirado de Pedro – como si ustedes hubieran vuelto a nacer, NO como cuando nacieron del vientre materno,  NO como cuando nacieron de sus padres humanos, quienes, al fin y al cabo, por ser humanos, irremediablemente mueren, sino que el Señor ha querido obrar en cada uno un "VIVIR NUEVO", COMPLETAMENTE NUEVO, en virtud de LA PALABRA de Dios. Y, relacionado a lo que dice el autor de Primera Carta de Pedro, afirman Mateo 24, 35; Marcos 13, 31 y Lucas 21, 33: "¡El Cielo y la Tierra pasarán, pero MI PALABRA NO PASARÁ!" Y, NO PASARÁ porque ¡LA PALABRA DE DIOS – tú bien lo sabes – es UNA PERSONA y esa PERSONA, aleluya, es JESÚS CRISTO! LA PALABRA de DIOS – JESÚS CRISTO – DA VIDA, nos asegura Juan 1, 4-5 al hablar de LA PALABRA HECHA HUMANIDAD, JESÚS CRISTO y, continúa diciendo el evangelista Juan, que NADA ni NADIE puede destruirla [LA PALABRA] porque LA PALABRA, JESÚS CRISTO, ES  VIDA: Juan 1, 4-5: "En ELLA [LA PALABRA] estaba LA VIDA, y LA VIDA era la LUZ de los hombres; la LUZ brilló en las tinieblas, y las tinieblas NO PUDIERON VENCER sobre ELLA [sobre LA PALABRA]. ¡GLORIA  AL SEÑOR JESÚS, LA PALABRA!