LA PALABRA DE DIOS PARA HOY

LA PALABRA DIOS PARA HOY

30 de abril de 2017

15 de abril de 2017

LA ESENCIA DE NUESTRA FE

Apocalipsis 1, 9-11

   Yo, Juan, soy hermano de ustedes, y por mi unión con Jesús tengo parte con ustedes en el Reino de Dios, en los sufrimientos y en la fortaleza para soportarlos. Por haber anunciado el mensaje de Dios confirmado por Jesús, me encontraba yo en la isla llamada Patmos. Y sucedió que en el día del Señor quedé bajo el poder del Espíritu, y oí detrás de mí una fuerte voz, como un toque de trompeta, que me decía: «Escribe en un libro lo que ves, y mándalo a las siete iglesias de la provincia de Asia: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardes, Filadelfia y Laodicea.»

   Amados: La "DIDAKHÉ", traducido del griego como: LA ENSEÑANZA, es EL MÁS ANTIGUO DOCUMENTO que poseemos de la EKKLESÍA PRIMITIVA y que se conoce también por el nombre de: "La Enseñanza de los Apóstoles." Es posible que haya sido escrito en Egipto o Siria durante el SIGLO SEGUNDO, tal vez, A FINALES DEL PRIMERO. Es un documento, desde luego, extrabíblico pero de INMENSA AUTORIDAD. Después de la PALABRA DE DIOS, la "DIDAKHÉ" – aunque NO ES un documento INSPIRADO como lo es LA PALABRA DE DIOS – es el documento de mayor autoridad en la vida de los que siguen a Jesús Cristo. Fue escrito en el segundo siglo – quizá, a finales del primero – y descubierto en el siglo 19 – descubrimiento relativamente reciente – en el siglo 19 en el año del Señor 1873 en Istanbul (Constantinopla). Es un compendio de preceptos morales, de instrucciones sobre la organización de las comunidades primitivas, de las "ekklesiae" y de reglas y normas sobre el culto y la adoración. En el documento, en la "DIDAKHÉ" se halla la más antigua colección de oraciones eucarísticas y las directrices más antiguas relacionadas al Bautismo, al ayuno, a la oración, a lo que concierne presbíteros-obispos, diáconos y PROFETAS. La "DIDAKHÉ" fue el primer manual utilizado para instruir a los nuevos convertidos a Jesús, el Señor. En la actualidad es – después de la Palabra de Dios – el libro más importante en cuanto al credo y a la vida de los primeros seguidores de Cristo Jesús. Es un libro brevísimo. Se compone el libro de 16 brevísimos capítulos y, en ellos, los autores – probablemente los apóstoles de la época – no LOS DOCE – sino de la época – tratan de la moral y la ética, de las costumbres de la ekklesía y de la segunda venida de Jesús Cristo Resucitado al final de los tiempos. También contiene la "DIDAKHÉ" unas normas generales de instrucción e iniciación de los nuevos convertidos a Jesús Cristo en la Ekklesía primitiva. La "DIDAKHÉ" es la base – juntamente con la Palabra de Dios – para la historia y la ley de la Ekklesía. Los primeros seis [6] cortos capítulos nos ofrecen instrucción ética sobre los dos caminos: el de LA VIDA y el de LA MUERTE; también contienen un patrón de ENSEÑANZA para preparar a los catecúmenos (los que se instruyen) para recibir el Bautismo. Los capítulos 7 al 15 discuten, con sencilla claridad, el Bautismo, el ayuno, la oración, la Eucaristía (la Cena del Señor); tratan de cómo acoger al igual que poner a prueba a los apóstoles y profetas itinerantes y sobre el nombramiento de presbíteros-obispos y de diáconos. El último capítulo, el capítulo 16 reflexiona sobre las señales de la Segunda Venida del Señor.

Amados: Es en la "DIDAKHÉ", capítulo 11, 7 – ya citado – en donde se nos dice que "poner en duda" las palabras de un verdadero profeta es pecar contra el Espíritu Santo. Es muy interesante el que en la "DIDAKHE" se nos describe, con gran sencillez, el modo de y el orden en celebrar LA EUCARISTÍA, LA CENA DEL SEÑOR pero, es sorprendente que al final de las instrucciones sobre LA CELEBRACION, resuenan estas palabras que, ahora, les cito: "No obstante, que LOS PROFETAS celebren LA EUCARISTIA [Acción de Gracias: La Cena del Señor] cuando y como a ellos les plazca: capítulo 10, 7. Los VERDADEROS PROFETAS eran venerados como genuinos hombres de Dios.

Amados: No obstante, El JUAN de REVELACION es PROFETA; no es apóstol. Si hubiera sido apóstol no habría hecho tanto hincapié en aclararnos que es: PROFETA. ¡EL PROFETA ANUNCIA CON AUTORIDAD LA PALABRA DE DIOS! Es más, cuando este JUAN habla de los APOSTOLES se refiere a ellos como LOS GRANDES FUNDAMENTOS, LAS PIEDRAS de la EKKLESIA. En Apocalipsis 21,14 es muy claro: "La muralla de la Ciudad se asienta sobre DOCE piedras, que llevan los nombres de los DOCE apóstoles del Cordero."

El LIBRO DE REVELACION FUE INSPIRADO y ESCRITO PARA SER PRIMERAMENTE ANUNCIADO allá por los años 92-96 [81-96: Reino de Domiciano], por los años 92-96 después de Jesús. En la época en que se escribe y PROCLAMA el libro inspirado, ROMA SE MUESTRA HOSTILÍSIMA contra los seguidores de Jesús. COMO HOY DIA, el ambiente que ESCOGIÓ EL ESPÍRITU SANTO DE DIOS para darnos el REGALO DEL LIBRO DE REVELACION, el ambiente, como hoy día: ERA UN AMBIENTE HOSTIL. En REVELACIÓN el clima, la temperatura que rodea a la EKKLESÍA es peligrosa y rojamente perseguidora. El CÉSAR del tiempo del LIBRO DE REVELACIÓN reclamaba de todos "adoración", reclamaba que todos confesaran que: "¡CÉSAR ES EL SEÑOR!" Quien no confesara el "señorío" del César, pagaría las consecuencias de tal deslealtad con su propia vida. Los SEGUIDORES DE CRISTO JESÚS – si eran VERDADEROS – JAMÁS darían el título de SEÑOR a otro que NO FUERA: JESÚS CRISTO RESUCITADO.

Amados: ¡ESA ES LA ESENCIA DE NUESTRO CREER: QUE JESÚS ES EL SEÑOR, EL SEÑOR RESUCITADO, ALELUYA! Sin embargo, fue PRECISAMENTE, en medio de ese ambiente sumamente sangriento y hostil EN EL QUE el Espíritu Santo se dispone a  DAR EL ANUNCIO A LAS SIETE EKKLESIAE por boca del mismo JESÚS RESUCITADO en la persona de un profeta: el JUAN DE REVELACIÓN.


9 de abril de 2017

TESTIGOS EN "JERUSALEM"

Hechos 1,7-8
   "Jesús les contestó: No les toca a ustedes conocer los tiempos, ni las fechas que el Padre ha reservado a su autoridad.  Pero recibirán una fuerza y serán mis testigos en Jerusalem, en toda Judea, en Samaria y hasta los confines de la tierra".
 Lo que realmente dice La Palabra en el griego es: "A ustedes no les importa eso". Jesús se incomoda un poco. Ellos hablando de cosas de la tierra, mientras Él les revelaba las cosas del cielo. Lo realmente importante son las cosas del cielo. 
    Ellos serían TESTIGOS y lo fueron. Quien no sabe vivir la vida con el Señor, aun en medio de la dificultad, ese no puede ser testigo. Hay quienes quieren ser testigos del Señor en cualquier lugar, pero no supieron serlo en Jerusalem, no supieron serlo en el lugar de la dificultad. Cuando vino aquella tentación se rindieron y luego quieren ser testigos en Samaria, en Judea, en otras partes. Uno tiene que SABER SER TESTIGO EN "JERUSALEM" y el que sabe ser testigo en Jerusalem es el hombre y la mujer que llenos del Espíritu Santo no se permiten nunca nada fuera del Señor. EL VERDADERO CUERPO DEL SEÑOR  lo forman los testigos que pueden serlo en Jerusalem, que pueden serlo en medio de la mayor dificultad. Si tú no puedes ser testigo en Jerusalem; si en medio de las dificultades, tú no puedes vivir al Señor con honra, con  gloria y con  santidad; tú no puedes ser testigo en ningún lugar.

Hechos 1, 9 -11:"Dicho esto, lo vieron subir hasta que una nube lo ocultó a sus ojos. Mientras miraban fijos al cielo, viéndolo irse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco que les dijeron: Galileos, ¿qué hacen ahí plantados mirando al cielo? El mismo Jesús que se han llevado de aquí al cielo, volverá."

Cuando dice  La Palabra en el verso 11, "volverá", se refiere  a dos cosas:
  1. 1. Volverá con el Espíritu Santo que aquellos CIENTO VEINTE (120) recibieron un poco más tarde. Jesús volvió de una manera misteriosa, cuando recibieron el Espíritu Santo.  
  2. 2. Ese "volverá" se refiere también a la  PARUSIA, a la segunda y última venida del Señor. La palabra parusía quiere decir la segunda venida de Cristo. 
   Cada vez que nos reunimos para la Cena del Señor, para el partir del PAN, para participar de la COPA, estamos celebrando la segunda venida del Señor.  Los que participen en la Cena del Señor tienen que ser solamente aquellos que poseen conciencia de ser hombres y mujeres resucitados de los últimos tiempos. Solamente la raza de los últimos tiempos puede participar en la Cena del Señor porque la Cena del Señor es el anuncio de la venida final de Jesús. Cuando nos reunimos a participar de la Cena del Señor es  el momento apropiado para que venga Cristo Jesús. 

2 de abril de 2017

DOS MINISTERIOS

Apocalipsis 1, 9-11

   Yo, Juan, soy hermano de ustedes, y por mi unión con Jesús tengo parte con ustedes en el reino de Dios, en los sufrimientos y en la fortaleza para soportarlos. Por haber anunciado el mensaje de Dios confirmado por Jesús, me encontraba yo en la isla llamada Patmos. Y sucedió que en el día del Señor quedé bajo el poder del Espíritu, y oí detrás de mí una fuerte voz, como un toque de trompeta, que me decía: «Escribe en un libro lo que ves, y mándalo a las siete iglesias de la provincia de Asia: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardes, Filadelfia y Laodicea.»

   Amados: El PROFETA – como el JUAN DE REVELACION – ES UN HERALDO y, como tal, ES PROFETA QUE ANUNCIA y PROCLAMA: ¡PALABRA DE DIOS! El autor de REVELACION afirma ser PROFETA y es, por eso, que puede PROCLAMAR, ANUNCIAR en nombre de DIOS, EL SEÑOR. En Apocalipsis 10,11, el Cristo Jesús Resucitado le da a ESTE JUAN una consigna: "Tienes que PROFETIZAR otra vez sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes." Amados: REVELACION, en su esencia, es PROFECIA, PALABRA PROFÉTICA, PALABRA DE DIOS: 

Apocalipsis 22, 7,10,18,19: 

"Mira: ¡Vengo pronto! ¡Dichoso el que haga caso de las palabras PROFÉTICAS de este libro!"

"Y me dijo: "No selles las PALABRAS PROFÉTICAS de este libro, porque el Tiempo está cerca." 

"Yo advierto a todo el que escuche las PALABRAS PROFÉTICAS de este libro: Si alguno añade algo a estas cosas, Dios echará sobre él las plagas que se describen en este libro."

"Y si alguno quita algo a las PALABRAS de ESTE LIBRO PROFÉTICO, Dios le quitará su parte en el árbol de la vida y en la Ciudad Santa, que se describen en este libro."

Amados, amada: El JUAN" de REVELACIÓN, de APOCALIPSIS es PROFETA; es ahí en donde reside su autoridad. El JUAN de REVELACIÓN no se denomina "apóstol" como lo hace, por ejemplo, Pablo, especialmente, cuando Pablo se dispone a hacer valer su derecho a hablar en nombre del Señor. El JUAN de REVELACION no tiene ningún cargo "oficial" o "administrativo en la Ekklesía: ¡Él simplemente es: PROFETA! Él escribe LO QUE ESCUCHA y VE y, como LO QUE ESCUCHA y VE viene del Señor, su palabra es fiel y verdadera y la escribe en forma de ANUNCIO y PROCLAMACION y para SER ANUNCIADA y PROCLAMADA: Apocalipsis 1, 11: "…Escribe en un libro LO QUE VES, y mándalo a las siete ekklesiae de la provincia de Asia: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardes, Filadelfia y Laodicea." Y en el verso 19: "Escribe LO QUE HAS VISTO: lo que ahora hay y lo que va a haber después." 

El profeta de REVELACION: JUAN, VE LO QUE CRISTO JESÚS LE MUESTRA y LE DICE y, por tanto, LO ESCRIBE, LO ANUNCIA y LO PROCLAMA.

Amados: En la época en que el JUAN de REVELACION escribió, los PROFETAS tenían un lugar singular en la EKKLESIA. JUAN habrá escrito alrededor de los años 92-96 [81-96: Reino de Domiciano], los años 92-96 del Señor Jesús. Para esta época, la EKKLESÍA gozaba de DOS TIPOS DE MINISTERIOS: EL PRIMERO: El MINISTERIO LOCAL. Quienes participaban de este ministerio local – y deberán entender todo lo que el Señor, por mi medio, les anuncia – quienes participaban en este "primer" ministerio, el ministerio LOCAL en la comunidad LOCAL, en la ekklesía LOCAL, laboraban allí: FIJOS, ESTABLECIDOS, permanentes [relativamente hablando], ministrando en la comunidad local. Quienes ejercían este ministerio LOCAL eran: EL ANCIANO o ANCIANOS, es decir: el presbítero o presbíteros a quien o a quienes también se les conocía como: "episcopi" u "obispos". Por lo regular el "presbítero o anciano" era el PASTOR y el "episcopo", el "obispo" era un administrador a quien se le había encomendado la administración MENOS espiritual y más práctica y material de la EKKLESIA LOCAL. Si era más de un presbítero, entonces, esa colectividad de ANCIANOS era llamada: PRESBITERIO o SENATUS: SENADO. La palabra "senatus" viene del latín: "senex" que se relaciona con MADUREZ, con PERSONA PROBADA, con "ANCIANO" y que equivale a "PASTOR" o "PASTORES". Ese primer ministerio LOCAL estaba también compuesto de: DIACONOS o SERVIDORES, auxiliadores del o de los presbíteros, de los "episcopi: obispos", de los PASTORES. Además estaban los MAESTROS. Todos los antes mencionados ejercían EL MINISTERIO LOCAL en la Ekklesía local de forma relativamente permanente. 

Además del ministerio o pastoreo local, gozaba la EKKLESÍA del MINISTERIO ITINERANTE [ambulante] del ministerio de aquellos cuya LABOR MINISTERIAL no estaba confinada a ninguna comunidad local en particular sino que abarcaba a muchas comunidades o a TODAS ELLAS. En ese MINISTERIO ITINERANTE se hallaban, en primer lugar: LOS APÓSTOLES cuyos decretos y mandatos daban vida y dirección a toda la EKKLESIA. Noten, ¡cuán equivocadas se han desarrollado todas las religiones, sobre todo LA CATOLICA ROMANA, LA EPISCOPAL, LAS CATOLICAS GRIEGAS y LAS ORTODOXAS RUSAS! Las demás también, pero, sobre todo, las mencionadas. LOS APÓSTOLES presidían sobre muchas o todas las comunidades, es decir: sobre las EKKLESIAE. En este MINISTERIO ITINERANTE se hallaban, también, los PROFETAS [como el JUAN DE REVELACIÓN] quienes eran heraldos ambulantes. Los PROFETAS eran respetados de tal manera que el poner en duda o desconfiar de las palabras de UN VERDADERO PROFETA era sinónimo de pecar contra el Espíritu Santo por la sencilla razón de que EL PROFETA habla de parte de DIOS, ¡gloria y Vítores al Señor!

LA "DIDAKHÉ": traducido del griego como: LA ENSEÑANZA, Didajé: διδαχή: ENSEÑANZA nos lo confirma.


26 de marzo de 2017

EL GOBIERNO DE DIOS

Hechos 1, 2-3
   Antes de irse, por medio del Espíritu Santo dio instrucciones a los apóstoles que había escogido respecto a lo que debían hacer. Y después de muerto se les presentó en persona, dándoles así claras pruebas de que estaba vivo. Durante cuarenta días se dejó ver de ellos y les estuvo hablando del reino de Dios.

     

   Amados: Ellos, los discípulos, tenían que dejarse gobernar por Dios y por Su voluntad, eso les instruyó.  ¡Qué importante fue la estadía de Jesús aquellos cuarenta días!  En esos cuarenta días, Él enfatizó que tenían que dejarse gobernar por Dios y vivir en su voluntad; y por consiguiente, que tenían que ponerse en obediencia perfecta a Dios. Ellos se comprometieron a ser obedientes; porque si no eran obedientes al Señor, no podrían representarle como Cuerpo de Él. JESÚS LES HABLÓ DEL REINO DE DIOS sobre sus vidas. Así como Él se había sometido perfectamente a la voluntad del Padre, ellos tendrían que someterse perfectamente a Él, al Padre y al Espíritu Santo que vendría sobre ellos.  
   El Espíritu Santo fue  la segunda realidad importante de la que Jesús Cristo resucitado habló a sus discípulos en esos cuarenta días. Para vivir como raza de últimos tiempos, para vivir como resucitados, para vivir en el mundo, no siendo del mundo, hay que vivir en obediencia a la voluntad de Dios. Si no se vive así, quedarían fuera de ese mundo nuevo, fuera de esa raza de los últimos tiempos, fuera de ese mundo de resucitados.  Estarían viviendo en el mundo de los hombres del antiguo y primer Adán. El Señor los comprometió a disciplinarse, poniéndolos en obediencia. El Señor siempre nos  EXIGE  MADUREZ porque solamente un hombre maduro, una mujer madura puede aceptar el reto de vivir sometido al gobierno de Dios. Solamente un hombre y una mujer maduros pueden aceptar el reto de auto disciplinarse para vivir en obediencia a la voluntad de Dios. Hay tantos que no reciben el Espíritu Santo porque, por inmadurez, no son obedientes al gobierno de Dios para sus vidas, en cosas grandes y en cosas pequeñas. Muchos de los que empezaron a escuchar las instrucciones de Jesús durante esos cuarenta días se fueron yendo, desapareciendo. 
   Hechos 1,1: "En mi primer libro, querido Teófilo traté de todo lo que hizo y enseñó Jesús desde el principio hasta el día en que después de dar instrucciones a los apóstoles…"Aquellos discípulos ya comenzaron a  someterse en obediencia a las instrucciones del Señor. Los que reciben y cumplen las instrucciones del Señor, y SOLAMENTE ESOS QUE HUMILDEMENTE SE SOMETEN  a lo que el Señor quiera para sus vidas en cosas pequeñas y grandes, esos nada más son Ekklesía, son Cuerpo del Señor. Nadie más es Cuerpo del Señor. Los que RECIBEN y CUMPLEN las instrucciones del Señor por su Espíritu Santo, esos y esos nada más son Cuerpo del Señor. 
   Hechos 1, 3:"Fue a ellos  a quienes se presentó, después de su pasión, dándoles numerosas pruebas de que estaba vivo y dejándose ver de ellos durante cuarenta días, les habló del reinado  de Dios".
Jesús resucitado les habló a los discípulos sobre el reinado de Dios. EL REINADO DE DIOS ES EL GOBIERNO DE DIOS.  Les decía que tenían que dejarse gobernar por Dios. Si no se dejaban gobernar por Dios en todo lujo de detalle, no podían ser testigos; no podían representarle; no podían ser Cuerpo del Señor. Solamente quien se deja gobernar  por Dios es hombre, mujer de último tiempo; hombre, mujer resucitados que representan fielmente a Jesús.
   Hechos 1, 4-5: "Una vez que comían juntos les recomendó:
- No se alejen de Jerusalem. Aguarden a que se cumpla la promesa del Padre de la que yo les he hablado. Juan bautizó con agua, ustedes en cambio, dentro de pocos días, serán bautizados con Espíritu Santo."
JERUSALEM ES EL LUGAR DE COMPROMISO, ES EL LUGAR DE MUERTE, EL LUGAR EN EL QUE  LOS HOMBRES SE PRUEBAN EN LA FIDELIDAD AL SEÑOR, ES EL LUGAR DE INCOMODIDAD, DE TENTACIÓN, pero de tentación para superarla. Jerusalem es el lugar en DÓNDE REALMENTE MADURAN los hombres y las mujeres que quieren seguir al Señor de veras; eso es lo que Jerusalem representa.
    La PROMESA del PADRE es la llegada del Espíritu Santo. El Espíritu Santo no le llega a cualquiera, sino a los que aceptan que Dios les gobierne la vida. A los que Dios les gobierna su vida, esos están llenos del Espíritu Santo. Cuando llegó el día de Pentecostés, NO todos lo recibieron; solamente unos ciento veinte (120) fueron llenos del Espíritu Santo. Si uno recibe el Espíritu Santo y luego no continúa dejándose gobernar por Dios, ese Espíritu Santo se queda INACTIVO; es como si jamás lo hubiera recibido. Si siguen mis instrucciones – les diría Jesús - si se dejan gobernar por Dios; si la vida de ustedes es una vida completamente gobernada por Dios, entonces recibirán la promesa del Padre. 
   Hechos 1,6: Entonces los que se habían reunido le preguntaron: ¿Señor, es ahora cuando vas a restaurar el reino para Israel? Algunos no entendían. El Señor habla claro, pero si los hombres tienen la mirada puesta en las cosas materiales, no entienden. No entendemos cuando nos ofuscamos con  miras carnales, humanas y con intereses creados. Los discípulos le  preguntaron a Jesús que cuándo Él restauraría el reino para Israel. Ellos preguntaban por un  reino, por un gobierno político; en cambio Jesús les hablaba del gobierno de Dios. ¡Qué importa el gobierno político, si lo importante es  que Dios te gobierne!

19 de marzo de 2017

EL PROFETA ANUNCIA Y ORDENA

Apocalipsis 1, 3-6

Dichoso el que lea y los que escuchen las palabras de esta profecía y guarden lo escrito en ella, porque el Tiempo  está cerca. Juan, a las siete Ekklesíae de Asia. Gracia y paz a ustedes de parte de «Aquel que es, que era y que va a venir», de parte de los siete Espíritus que están ante Su trono, y de parte de Jesús Cristo, el Testigo fiel, el Primogénito de entre los muertos, el Príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos ama y nos ha lavado con Su sangre de nuestros pecados y ha hecho de nosotros un Reino de Sacerdotes para Su Dios y Padre, a Él la gloria y el poder por los siglos  de los siglos. Amén.

Amados: Este JUAN de REVELACION era un fiel seguidor de Cristo Jesús quien vivía en Asia [Provincia de Roma en aquel entonces]  y en el mismo ambiente y esfera que los seguidores de Jesús pertenecientes a LAS SIETE EKKLESIAE a las que escribe y anuncia. En Apoc. 1, 9 – como ya les mencioné – este JUAN dice ser de la familia sobrenatural de aquéllos a quienes dirige LAS CARTAS al igual que afirma compartir con ellos las tribulaciones por las que todos están pasando.

Con bastante probabilidad este JUAN fue un judío de Palestina, UN JUDIO palestinense quien habría emigrado al Asia Menor (llamada también Anatolia o Turquía asiática: una Provincia de Roma) y habría emigrado YA ADULTO. Es importante lo de "YA ADULTO". Esto podemos deducirlo por la calidad del griego en el que escribe el LIBRO DE REVELACION. Es un griego lleno de vida, intenso y gráfico. No obstante, desde el punto de vista de la gramática es, sin duda, EL PEOR GRIEGO DE TODO EL NUEVO TESTAMENTO, muy distinto al griego utilizado por el autor del Evangelio de Juan. Pero, como dice la Carta a los Corintios: 1 Cor. 1, 27: 27 "Ha escogido Dios más bien lo necio del mundo para confundir a los sabios. Y ha escogido Dios lo débil del mundo, para confundir lo fuerte. Lo plebeyo y despreciable del mundo ha escogido Dios; lo que no es, para reducir a la nada lo que es." 

El autor humano del Libro de REVELACIÓN comete errores gramaticales que no se le perdonarían a un muchacho y estudiante griego de escuela elemental o intermedia. Es obvio que el griego no es el lenguaje materno del autor y, con suma frecuencia, se percata uno de que el autor inspirado está escribiendo en griego pero pensando y discurriendo en hebreo. Por otra parte, conoce al dedillo el Antiguo Testamento. Lo cita o alude a él: 245 veces. Estas citas o alusiones  son sacadas de unos 20 libros del Antiguo Testamento. Los libros favoritos del autor son Isaías, Daniel, Ezequiel, Los Salmos, Éxodo, Jeremías, Zacarías. Y no solamente está el autor íntimamente empapado del Antiguo Testamento SINO que el autor humano inspirado – este JUAN – está muy familiarizado con LA LITERATURA APOCALÍPTICA JUDÍA escrita entre el Antiguo y Nuevo Testamentos.

Amados: Les aclaré en nombre del Señor, lo que es: SER PROFETA: ¡Quien habla en nombre de Dios! EL PROFETA piensa en términos de esta edad presente, en términos de esta existencia presente preparando así al Pueblo de Dios en la misión sagrada que tiene de comenzar a vivir LO ETERNO aquí en el tiempo y de vivir LO ETERNO como EKKLESIA que peregrina. El ANUNCIO DEL PROFETA era y es, UN GRITO y UNA ORDEN DE OBEDECER, SEGUIR, VIVIR y ANUNCIAR AL SEÑOR DIOS y, que al obedecerLe, al seguirLe, al vivirLe y al anunciarLe, podamos cumplir con los conceptos de JUSTICIA SOCIAL, ECONOMICA y POLITICA  en relación a la humanidad. EL PROFETA ANUNCIA y ORDENA – en nombre de Dios – que esta realidad SE CUMPLA y SE VIVA EN ESTA EXISTENCIA, ahora y aquí pues es el ahora y aquí, es esta existencia la que tiene que ser REFORMADA y TRANSFORMADA por la obra poderosa del JESUS MUERTO y RESUCITADO. Para el PROFETA es en esta existencia en donde se establece – sin haber llegado a la perfección –  ¡EL REINO DE DIOS! Aunque el PROFETA tiene que censurar al PUEBLO, el PROFETA ES UN OPTIMISTA pues tiene FE en que, para la HUMANIDAD y para la HISTORIA, HAY REMEDIO y SOLUCIÓN con tal y que el ser humano acepte LA VOLUNTAD DE DIOS en SU UNIGÉNITO y SALVADOR y SEÑOR JESUS CRISTO y la voluntad del Resucitado en Sus auténticos enviados.

Pues, El AUTOR INSPIRADO DEL LIBRO DE REVELACION: JUAN, nos dice que él ES PROFETA y que, por eso, TIENE AUTORIDAD DE HABLAR EN NOMBRE DEL SEÑOR. El PROFETA – como el JUAN DE REVELACION – ES UN HERALDO y, como tal, ES PROFETA QUE ANUNCIA y PROCLAMA: ¡PALABRA DE DIOS!