LA PALABRA DE DIOS PARA HOY

LA PALABRA DIOS PARA HOY

21 de mayo de 2016

LA GRACIA Y LA SEVERIDAD

Romanos 11, 17-32

"…ustedes llegaron a formar parte del pueblo de Dios, y así recibieron la vida eterna.Pero no vayan a creerse mejores que los judíos que fueron reprobados. Recuerden que ustedes han recibido esa vida gracias a ellos, y no ellos gracias a ustedes."


  Amados: Lo que nos anuncia este capítulo 11 es sencillamente una advertencia del Espíritu Santo a los romanos convertidos y a nosotros. Afirma el Espíritu Santo, verso 17, capítulo 11, que cuando el Señor Dios tuvo que anatematizar, reprobar al Pueblo escogido, ésa fue la puerta por la que entraron los romanos que se entregaron a Jesús Cristo [y por donde entramos todos nosotros]. Nos recuerda el Espíritu Santo que, verso 17, "ustedes llegaron a formar parte del pueblo de Dios, y así recibieron la vida eterna."

Pero, en los versos 18-21 de este capítulo 11, el Espíritu Santo previene para que nadie se envanezca por aquello de que – en cierto modo – el Señor aprovechó la infidelidad de los judíos para facilitar que los romanos [que no eran judíos como tampoco lo somos nosotros], el Señor se sirvió de la infidelidad del PRIMER PAN, de la infidelidad de la PRIMERA RAMA para que los romanos y nosotros llegásemos a conocer la grandeza y riqueza de Cristo Jesús: verso 18, "Pero no vayan a creerse mejores que los judíos que fueron reprobados. Recuerden que ustedes han recibido esa vida gracias a ellos, y no ellos gracias a ustedes."

Prosigue ANUNCIANDO el Espíritu Santo y continúa con la advertencia a los romanos convertidos – y, a nosotros – en los versos 19 al 32 de Romanos 11:

Versos 19-20: Que nosotros no nos engriamos por el gran privilegio de haber puesto el Señor Su mirada sobre nosotros pues el Pueblo escogido fue reprobado por su FALTA DE FE, por su FALTA DE VIVIR SU FE y, arrogante, se dio a sus propias obras SIN CONFIAR en el Señor. Los romanos [y nosotros] fuimos aceptados tan sólo porque nos comprometimos a VIVIR EN EL TERRENO DE LA FE y a CONFIAR, humildemente, en el Señor, confiar en Él en relación a lo que – según Él – debemos ser, vivir y hacer. En la Carta a los Gálatas 2, 19-21, el Espíritu Santo en Pablo es muy diáfano, también: "Por medio de la ley morí a la ley para vivir para Dios, He quedado crucificado con Cristo, y ya no vivo yo, sino que vive Cristo en mí. Y mientras vivo en carne mortal, VIVO DE FE EN EL HIJO DE DIOS, que me amó y se entregó por mí. Yo no echo a un lado la GRACIA [bondad, benevolencia] de Dios; pues si la justicia se alcanzara por la ley y las tradiciones, en vano habría muerto Cristo."

Sigue advirtiéndonos el Espíritu Santo en los versos 21-22 de ese capítulo 11:

Que el Señor Dios es BONDADOSO [DADOR DE GRACIA], que es Señor de LA BONDAD, Señor de LA GRACIA pero que, también, es SEVERO.

Entre las características, propiedades, atributos absolutos del Señor Dios, hay DOS [2] que, SIN conflicto alguno o contradicción alguna, se complementan perfectamente, a saber: LA GRACIA y LA SEVERIDAD. Dios es AMOR, es BENEVOLENCIA, es BONDAD, es GRACIA, pero también es JUSTICIA. La "justicia", en el ámbito de los humanos, es la virtud que inclina a obrar y a juzgar teniendo como guía la Verdad.  De ese modo se da a cada uno lo que merece y pertenece. Sin embargo, quien ÚNICAMENTE puede dar a cada uno lo que se merece y lo que le pertenece es el Señor Dios porque EL SEÑOR ES QUIEN ÚNICAMENTE es LA VERDAD. Lo que conduce a la verdadera justicia es LA VERDAD como guía, pero la VERDAD ES EL SEÑOR. Por tanto, Quien únicamente puede conducirnos a LA JUSTICIA [SANTIDAD, INTEGRIDAD, RECTITUD] es el Señor nuestro Dios. 


14 de mayo de 2016

LA LLUVIA DEL ESPÍRITU SANTO

Lucas 13: 18 -21

  Decía, pues: "¿A qué es semejante el Reino de Dios? ¿A qué lo compararé? Es semejante a un grano de mostaza, que tomó un hombre y lo puso en su jardín y creció hasta hacerse árbol, y las aves del cielo anidaron en sus ramas."

   Dijo también: "¿A qué compararé el Reino de Dios? Es semejante a la levadura que tomó una mujer y la metió en tres medidas de harina, hasta que fermentó todo."

                  

    Amados: Quiero en nombre del Señor hablar sobre un tema  del que no había hablado antes: CÓMO CAMBIAR EL MUNDO.

   Si meditamos  sobre lo que está ocurriendo en este mundo, nos damos cuenta de todo lo malo y lo bueno que en él sucede: cambios económicos completos en todo un país y en muchos países, cambios políticos y sociales, países que se separan y otros que se unen, unos que increíblemente se enriquecen y otros que se mueren de hambre, una generación enferma por la inmoralidad, la droga, el licor y el cigarrillo, religiones de siglos llenas de  materialismo, otras religiones terroristas, inundaciones, terremotos, hogares deshechos, tantas mujeres fuera del hogar, tanto marido prostituyéndose, tanto joven y niño muriéndose de vicio y sexualidad experiencial prematura y así "ad infinitum".

   Por otra parte, DIOS está sacudiendo la tierra con Su ESPÍRITU SANTO. El Señor está haciendo llover Espíritu Santo por toda la faz de la tierra, sobre todos los que en verdad quieren  que  lo de Él ocurra en este planeta. El Señor se está portando como todo un caballero en el Espíritu Santo con nosotros y los que se dejen: grandes, pequeños y viejos, hombres y mujeres, cultos y analfabetas.

   El Señor está derramando su ESPÍRITU SOBRE TODA CARNE. Eso es  lo que Él está haciendo y queriendo hacer.

Y que dicho sea de paso, lo que el Señor está haciendo por medio de Cristo Jesús en el Espíritu, tiene a los religiosos de clavo pasado nerviosísimos; no sólo a los católicos o protestantes de tradición y de dogmas y escuela dominical, también a los pentecostales y los supuestamente avivados, a los carismáticos católicos, metodistas, luteranos, etc. a quienes llegó un poquito de Espíritu Santo y dejaron que sus iglesias lo ahogaran y se encartonaran.

El Señor está haciendo esta maravilla y está queriendo hacerlo en todo lugar, nación y en todas partes del mundo.  Nosotros somos una parte preciosa, pero sólo una parte, de todo lo que Él está haciendo por medio de su Espíritu Santo. Él está queriendo renovar TODA LA FAZ DE LA TIERRA.

¿Y qué es lo que Dios está haciendo en verdad? Vemos lo que está sucediendo: EL SEÑOR ESTÁ DANDO LOS DONES DEL ESPÍRITU SANTO: El hablar en lenguas, el exorcizar demonios, está sanando todo lo que vemos. Pero aún así, la  pregunta es: ¿Qué es lo que el Señor está queriendo lograr? ¿Cuál es la esencia de lo que Él está haciendo?

 Si le preguntáramos al Señor, nos diría: ESTOY QUERIENDO RESTAURAR LAS CONSECUENCIAS E IMPLICACIONES PRÁCTICAS DEL SEÑORÍO DE MI HIJO CRISTO.

   CRISTO JESÚS, nuevamente, está llegando a nuestras vidas en una manera tal que está teniendo una  INFLUENCIA PRÁCTICA Y UNA EXIGENCIA PRÁCTICA  en nuestra experiencia diaria.



30 de abril de 2016

SEGUIR DE LEJOS

Lucas 22, 54-57

   Apresaron, pues, a Jesús, se lo llevaron y lo introdujeron en la casa del sumo sacerdote. Pedro le seguía de lejos. En medio del patio de la casa habían encendido fuego, y estaban sentados en torno a él; también Pedro estaba sentado entre ellos. En esto llegó una criada que, viendo a Pedro junto al fuego, se quedó mirándolo fijamente y dijo:

   — Este también estaba con él.

Pedro lo negó, diciendo:

   — Mujer, ni siquiera lo conozco.



Amados: Además de quien JUEGA CON LO DE DIOS, otra causa de tus caídas espirituales es: EL MIRAR CON DESEO EL PECADO, LA MALDAD, LA OSCURIDAD QUE QUEDÓ ATRÁS. ¡NO VUELVAS A LO DE ANTES, AL HOMBRE VIEJO! ¡Haz como nos dice el Espíritu Santo por medio de Pablo: Filipenses 3, 13-14: "Pero una cosa hago: olvido lo que dejé atrás y me lanzo a lo que está por delante, corriendo hacia la meta, para alcanzar el premio a que Dios me llama desde lo alto en Cristo Jesús." 

Otra causa de tus caídas es: EL CALENTARTE en compañía DE LOS MALOS. Eso – ¿recuerdas? – lo hizo Simón Pedro, cuando después de apresar a Jesús, se sentó junto al fuego con los enemigos de Jesús : Lucas 22, 55 en adelante. Otra causa de tus caídas es: CUANDO SIGUES DE LEJOS A CRISTO JESÚS. Lucas 22, 54: "Pedro le seguía de lejos." Cuando tú o cualquiera de ustedes ha incurrido en lo anterior, comienzas tú a mostrar unas SEÑALES, unos SÍNTOMAS. Se te ve disgustado, disgustada. Los demás – a veces, incluso yo – nos volvemos el blanco de TUS ATAQUES PERSONALES. Comienza ése, ésa CON SU INDIFERENCIA en lo espiritual. Sufre ése o ésa de ANOREXIA ESPIRITUAL, es decir: pierde el apetito por el compartir con los demás en la Ekklesía, todo le da lo mismo, sus alabanzas se vuelven QUEJABANZAS. También brota el síntoma o la señal de LA HIPOCRESÍA. El o la que está caído, caída espiritualmente, COMIENZA A PONERSE CARETAS ESPIRITUALES. Comienzan las apariencias. Pretende ser persona de oración, persona espiritual. Encuentra faltas y fallas EN LOS OTROS. Aquí vale la pregunta del mismo Jesús, Lucas 6, 41: "¿Cómo es que miras la brizna que hay en el ojo de tu hermano y no reparas en la viga que hay en tu propio ojo?" Brota también el síntoma de LA REBELIÓN, sobre todo, en contra de quienes están por sobre ti en AUTORIDAD ESPIRITUAL. ¡ÉSE y ÉSA se hallan YA, en ARENA MOVEDIZA!


23 de abril de 2016

666

Apocalipsis 1, 1-6

"Revelación de Jesús Cristo; se la concedió Dios para manifestar a Sus siervos lo que ha de suceder pronto; y envió a Su Ángel para dársela a conocer a Su siervo Juan, el cual ha atestiguado la Palabra de Dios y el testimonio de Jesús Cristo: todo lo que vio. Dichoso el que lea y los que escuchen las palabras de esta profecía y guarden lo escrito en ella, porque el Tiempo  está cerca. 

Amados: El libro del Apocalipsis, de Revelación es uno como ningún otro libro en el Nuevo Testamento y, por tanto, es un libro que, a la mente moderna – ya sea por escéptica, agnóstica, atea o, simplemente superficial, fanática o inmadura – le es dificilísimo de comprender. Hay quienes se han dado por vencido y lo han calificado de ININTELIGIBLE. Por otra parte, otros – sin ningún entendimiento del libro – otros, religiosos, incultos y fanáticos en su excentricidad, han manipulado el Apocalipsis, el Libro de Revelación para trazar un horario, un itinerario celestial DE LO QUE VA A ACONTECER o lo utilizan para dar rienda suelta a sus propias excentricidades, a su buena pero mal fundamentada fe y a sus ideas idiosincrásicas. Entre esos – presiento – están algunos entre ustedes y la mayoría – si no, todos – los religiosos y tantos otros que fingen una religiosidad visionaria de poca o ninguna profundidad.

Martín Lutero, por ejemplo, el líder de la Reforma protestante de finales del siglo 15 y principios del 16, le negó lugar en el Nuevo Testamento al libro de Revelación. Y Huldrych Zwingli, el líder suizo de la Reforma – contemporáneo de Lutero – se mostró igualmente hostil al Libro. Zwingli abiertamente declara: "No me interesa el Apocalipsis puesto que no es parte de la Biblia en él no hallamos el sabor ni la mente del apóstol Juan."

REVELACIÓN, APOCALIPSIS es un libro muy popular, goza de mucho interés, pero lamentablemente es popular ¡POR RAZONES MUY EQUIVOCADAS! Menciono algunas: Muchos y, entre ésos, muchos religiosos lo utilizan como guía o mapa o itinerario de COMO  y CUANDO será el fin del mundo. Estos – aun de buena fe – dan por sentado que el Espíritu Santo por boca de Jesús Cristo Resucitado dio al autor humano inspirado conocimiento detallado del FUTURO y que se le comunicó, este conocimiento al autor humano inspirado, por medio de SÍMBOLOS EN CLAVE. ¡Tal afirmación ES ERRÓNEA en su totalidad!

Por ejemplo, los predicadores han hecho su agosto IDENTIFICANDO A "LA BESTIA". En Apocalipsis 13, 18 se nos dice: "¡Aquí está la sabiduría! Que el inteligente calcule la cifra de la Bestia; pues es la cifra de un hombre. Su cifra es 666." Los predicadores han tenido su fiesta y se han dado – posiblemente de buena pero túrbida fe – se han dado a identificar a "LA BESTIA": Hitler, Stalin, los Papas, Saddam Hussein, Arafat. ¡La lista es interminable! En ese verso citado: Apocalipsis 13, 18 se nos dice que el número de LA BESTIA es "666". De parte de los predicadores "apocalípticos" se le ha concedido más imaginación y más ingenio a ESE VERSO que a cualquier otro verso en La Palabra de Dios. Pregunto en alta voz: ¿Quién es esa "bestia satánica" significada con el número "666"? 

Los pueblos antiguos – como en la época del LIBRO DE REVELACIÓN – NO CONTABAN, como contamos nosotros, con figuras, signos para expresar números. Las LETRAS DEL ALFABETO desempeñaban LA FUNCION NUMÉRICA. Es como si en castellano o inglés, dijéramos que la letra "A" es el número UNO [1], la "B" es el número DOS [2], la "C" es el número TRES [3], la "D" es el número CUATRO [4] y así hasta el final del alfabeto. ¡Luego, SE SUMAN los números y se llega a un resultado de la suma. O, si le asignáramos a la letra "A" el número CIEN [100], a la letra "B" el número CIENTO UNO [101], a la letra "C" el número CIENTO DOS [102] y así seguido. ¡Luego, SE SUMAN los números y se obtiene el resultado total!  Si hiciéramos esto – como lo hacían los antiguos – entonces CADA PALABRA y, en particular, TODO NOMBRE PROPIO podía y puede traducirse EN NÚMEROS. Desde luego, debe quedar, también, claro que, por razones de cultura y hasta superstición, los antiguos atribuían VALORES NUMÉRICOS DISTINTOS A LAS DISTINTAS LETRAS del alfabeto. Por ejemplo: Cuando uno visita las ruinas de la antigua ciudad de Pompeya en Campania a 25 kms al SurEste de Nápoles, Italia, en una de las paredes – de la ciudad excavada [año 1748] después de que el volcán Vesuvio sepultó la ciudad en el año 79 desp. d. J.C. – está escrito sobre la pared, en latín, una frase que algún enamorado dejó a su enamorada. La frase reza: "illam cuius DXLV [quingenti quattuorginta quinio] numerus est diligo." "Amo a aquélla cuyo número es 545." Como sólo la enamorada y el enamorado sabían la clave, podía hacerse pública la declaración de amor SIN ENTERARSE los demás excepto los "de adentro", los íntimos, los del circuito cerrado: a saber, el enamorado y la enamorada.

Ya podrán imaginarse cómo se ha dado a miles de interpretaciones el número "666" del verso 18 de Apocalipsis capítulo 13! Como el verso menciona que: "666" es el número, la cifra de LA BESTIA, cada predicador y cada religión en cada tiempo ha torcido la cifra, a su conveniencia, de manera QUE LE CAIGA LA CONDENACIÓN  a su enemigo, a su "Némesis": al Papa, a Lutero, a Napoleón etc. Durante la Segunda Guerra Mundial no faltó el ingenio. Si comenzamos – como muchos lo hicieron – dándole a la "A" el valor de 100, a la "B" el valor de l01, a la "C" el valor de 102 y así hasta el final del alfabeto, entonces podemos – si nos lo ingeniamos – llegar a la siguiente suma al estilo de cómo aconteció durante la Segunda Guerra Mundial: H=107, I=108, T=119, L=111, E=104, R=117: El TOTAL de la suma que resulta es: "666" y el nombre correspondiente es: HITLER que sería el nombre de "LA BESTIA". Todos estos cálculos son pura invención acomodaticia pues todo cambia si le diéramos – arbitraria y caprichosamente –  otro valor a las letras. De dársele otro valor numérico a las letras cambiaría la suma total. 


16 de abril de 2016

EL ESCORPIÓN

2 Corintios 5, 14 - 17

En todo caso, es el amor de Cristo el que nos apremia, al pensar que, si uno murió por todos, todos en cierto modo han muerto. Cristo, en efecto, murió por todos, para que quienes viven, ya no vivan más para sí mismos, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. Así que en adelante a nadie valoramos con criterios humanos. Y si en algún tiempo valoramos a Cristo con esos criterios, ahora ya no. Quien vive en Cristo es una nueva criatura; lo viejo ha pasado y una nueva realidad está presente.

  

   Amados: Existe una gran diferencia entre "DEJARLO TODO" para seguir a Jesús Cristo – como lo hizo Pedro y los demás discípulos – que "DARLO" todo para seguir a Jesús. 

   Es imprescindible DEFINIR lo que significa la palabra "DAR" y la palabra "DEJAR". ¡Escucha, bien! Si tú estás dispuesto, dispuesta a "DEJARLO TODO", no hay duda que también vas a estar dispuesto, dispuesta a "DAR TODO". ¿No es cierto? Pero, es muy difícil que, si estás dispuesto, dispuesta TAN SÓLO a "DAR", es difícil que estés dispuesto, dispuesta a "DEJAR". Si no estás dispuesto, dispuesta ni siquiera a "DAR", mucho menos estarás dispuesto, dispuesta a "DEJAR TODO". 

   Para que alguien esté dispuesto a DEJARLO TODO para seguir a Jesús Cristo, tiene que CAMINAR, tiene que PONERSE EN CAMINO. No puede quedarse en el mismo lugar; no puede "ESTABLECERSE". 

   En primer lugar: El "DEJARLO TODO" tiene que ver con UN CAMBIO DE NATURALEZA. Recuerda la fábula de Esopo acerca del sapo y el escorpión. Es imprescindible un cambio de naturaleza. Sin que esto acontezca, el "DEJAR" es imposible. 

El cambio de naturaleza es lo que comúnmente conocemos como "nacimiento de nuevo y de arriba" o "auténtica conversión" o "EPISTRÉPSEIN". Hay tantos "convencidos" pero NO convertidos o, mejor, muchos convencidos pero QUE NO HAN EXPERIMENTADO un "EPISTRÉPSEIN", un cambio radical en su naturaleza. Nacer de nuevo y de arriba tiene que ver con "un cambio radical de naturaleza". El ESCORPIÓN tiene que dejar de ser "ESCORPIÓN" o, por lo menos, TIENE QUE DEJAR DE "PENSAR", "OBRAR", "SENTIR" y "DECIDIR" como lo hacen los escorpiones. En la 2da Corintios 5, 17, Pablo dice: "Ahora que estamos unidos a Cristo, somos una nueva creación. Dios ya no tiene en cuenta nuestra antigua manera de vivir, sino que nos ha hecho comenzar una vida nueva. Y todo esto viene de Dios." 

   Amados: Un cerdo, un puerco, un chancho, por más que lo adornes y perfumes – como lo hacen en las ferias o fiestas populares – seguirá siendo un puerco y lo primero que va a hacer siempre es revolcarse en el fango. Por mejores intenciones que tenga EL ESCORPIÓN, si NO cambia su naturaleza de "escorpión", SIEMPRE picará, siempre hará daño, siempre. 


9 de abril de 2016

PATMOS

Apocalipsis 1, 1-6

"Revelación de Jesús Cristo; se la concedió Dios para manifestar a Sus siervos lo que ha de suceder pronto; y envió a Su Ángel para dársela a conocer a Su siervo Juan, el cual ha atestiguado la Palabra de Dios y el testimonio de Jesús Cristo: todo lo que vio. Dichoso el que lea y los que escuchen las palabras de esta profecía y guarden lo escrito en ella, porque el Tiempo  está cerca. Juan, a las siete Iglesias de Asia. Gracia y paz a ustedes de parte de «Aquel que es, que era y que va a venir», de parte de los siete Espíritus que están ante Su trono, y de parte de Jesús Cristo, el Testigo fiel, el Primogénito de entre los muertos, el Príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos ama y nos ha lavado con Su sangre de nuestros pecados y ha hecho de nosotros un Reino de Sacerdotes para Su Dios y Padre, a Él la gloria y el poder por los siglos  de los siglos. Amén."

Amados: El Señor Jesús ansía darte Palabra Reveladora en el libro del Apocalipsis y, en particular, mediante la Palabra que dirige el Espíritu a LAS SIETE IGLESIAS en ese libro del APOCALIPSIS, en ese libro de REVELACION.

Quien escribe es el Espíritu Santo y lo hace por medio de un autor humano llamado: JUAN. Este Juan NO ES el apóstol Juan. El JUAN del Apocalipsis, tampoco es el autor humano inspirado del Evangelio atribuido a un tal Juan ni tampoco el autor de las cartas atribuidas a un Juan. El autor – con mucha probabilidad – es del círculo del apóstol Juan y discípulo del mismo pero NO Juan, el apóstol. Lo cierto es que el autor, quien se llama a sí: JUAN confiesa estar confinado, preso, desterrado en una isla, a saber, la isla de Patmos – isla al SurEste de Grecia – y está en la isla como consecuencia de ser perseguido por SU FIDELIDAD A JESUS y AL EVANGELIO. Patmos era una isla rocosa y semidesierta que queda en el Mar Egeo – uno de los "brazos" del Mediterráneo – a unas 24 millas al Oeste de Turquía en Asia Menor [lo que se conoce, en la actualidad, como Turquía Asiática o Anatolia] y 40 millas al SurOESTE del puerto marítimo de Éfeso. Todos: ustedes y yo tendríamos que tener el privilegio de – con frecuencia – hallarnos en "Patmos", pero, desde luego, tan sólo por causa de nuestra inmaculada fidelidad a Jesús Cristo. EL JUAN DE REVELACION ES PROFETA, es decir, hace lo que hace un PROFETA. ¡EL PROFETA HABLA LO QUE LE MANDA A HABLAR DIOS! ¡ESO ES SER PROFETA! Un PROFETA no es adivino o clarividente o mago o astrólogo o brujo. ¡EL PROFETA HABLA PALABRA DE DIOS!